Roma è morte

Lucas Oraá & Argo

roma1, Lucas Oraá

Cuando llegué a Roma, a los veintiséis años, me precipité demasiado rápido, apenas sin darme cuenta, a aquello que se puede definir como el remolino de la mundanidad. Pero yo no quería ser simplemente un hombre mundano, quería ser el rey de la mundanidad; no solo quería participar en las fiestas, quería tener el poder de hacerlas fracasar.

Todo está resguardado bajo la cháchara y el ruido, el silencio y el sentimiento, la emoción y el miedo, los demacrados e inconstantes destellos de belleza, la decadencia, la desgracia y el hombre miserable.

 

La gran belleza.

roma2, Lucas Oraá


LucasOraá

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.