La infancia de Caín

cita caín

(Discuten Abel y Caín)

Caín, hermano, acércame ese leño,
que mi rebaño al Señor voy ofrecer.
¿Cómo? ¿Acaso no gustas de comer?
Nunca antes que Dios, que es de todo dueño.

¡Maldito seas, hermano pequeño!
Ignoro en qué te he podido ofender.
Tu candor y piedad me han de joder
no menos que tu aire siempre risueño.

Perdona por ser pío y hacendoso,
tan solo intento ungirme sacerdote.
No se ofusque tu brazo venenoso.

De mi veneno esconde tu cogote,
no sea que, por mi ánimo furioso,
con látigo de piedra te lo azote.


Cuadro: La muerte de Abel (1625-1650), de Diego Polo