Diario II: Quien lee libros prestados se presta a sí mismo

El lector cambia con la lectura: la persona que comenzó a leer queda atrapada entre las páginas y otra nace fuera, parecida y diferente. Así, el libro pasa a ser un retrato de la persona que uno fue, un recuerdo que va tornándose más ajeno cada día y acaba por convertirse en un viejo amigo, en un viejo amor. Continúa leyendo Diario II: Quien lee libros prestados se presta a sí mismo